Entre los charcos de la última lluvia, y con el frió todavía estaba hay, en una esquina no muy frecuentada de una ciudad sucia y olvidada, llega el cantante a empezar la jornada y de una funda hecha una mierda saca a su guitarra, afina un poco sus cuerdas gastadas, mientras la gente pasa apresurada. Y nadie sabe cómo pasa su vida nadie se entera cómo su vida pasa. No se como le llaman en la plaza pero aunque llueva el canta y no se marcha, no se si es por el amor al arte o porque lo necesita.
Sin detenerse algunos lo miran y poco a poco otros se paran para escuchar su voz fatigada contar historias y viejas baladas, por un momento las penas se olvidan y ahora la calle se llena de vida, pues el cantante con su vieja guitarra pone en la vida promesas que ya fueron olvidadas.
Corre el tiempo y la gente sigue su camino y poco a poco, la gente se marcha, en su acera mojada guarda sus cosas despacio, con calma, unas monedas en su gorra manoseada, el parque es su tierra, la calle su casa. Mira qué vida lleva, no tiene familia no tiene bandera. Su luz las estrellas, su cama la plaza.
20070805
A solas soy alguien. En la calle nadie.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario